Reunión de los Industriales Pymes en el Congreso de la Nación


 

Presentación de los Industriales Pymes en a Honorable Cámara de Diputados de la Nación el día martes 10 de Octubre

 

La Cámara de Empresarios Madereros y Afines (CEMA) participó de la reunión de la Comisión de Industria de la Cámara de Diputados donde, junto a representantes 
de más de 500 pequeñas y medianas empresas, se plantearon las principales problemáticas que afectan al sector pyme

 

El encuentro se desarrolló el martes en el Anexo de la Cámara Baja. Allí las Pymes industriales desarrollaron planteos y presentaron propuestas que fueron recibidas por al titular de la comisión José Ignacio de Mendiguren junto a legisladores de diversos bloques parlamentarios. Participaron del encuentro los diputados Marcos Lavagna, Felipe Solá, Horacio Alonso, Carlos Selva, Carla Pitiot y Alejandro Grandinetti del Frente Renovador; Luis María Bardeggia y Oscar Martínez en representación del Frente para la Victoria; el radical Francisco Torroba y el justicialista Diego Bossio.
Roberto Ventimiglia, Darío Errecalt y Gabriel Campins empresarios del sector foresto-industrial, se refirieron a las necesidades de las Pymes en general y sumaron sus voces al pedido de medidas urgentes para paliar el difícil momento que atraviesa el sector, como consecuencia de factores tales como la alta tasa de litigiosidad, fruto de una incipiente “industria del juicio” que condiciona y pone en peligro a las empresas, el aumento de tarifas de servicios públicos, la apertura de las importaciones y la caída del mercado interno.
Los representantes de CEMA se pronunciaron en defensa de la industria nacional y pidieron normas que le den prioridad a los proveedores nacionales en las compras que realiza el Estado. “Sabemos que una economía cerrada perjudica a las empresas, pero también sabemos que una apertura irrestricta, no administrada y no programada, destruye a las industrias”, plantearon. También advirtieron que el Estado va a tener que elegir entre las “corporaciones de los caranchos” y la estructura productiva de las pymes, ya que ambas resultan incompatibles.
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La suspensión por un año de los embargos y ejecuciones fiscales, la creación de un seguro de desempleo y retiro –esto supone una modificación a la Ley de Contrato de Trabajo-, y la limitación del valor de las indemnizaciones, fueron algunos de los planteos formulados por los industriales, quienes llegaron al Congreso con el borrador de un documento consensuado que contiene una docena de iniciativas tales como la modificación del sistema impositivo y la regulación del empleo con el objetivo de generar “un marco previsible para contratar trabajadores”. También se propuso la implementación de la factura conformada como método legítimo de financiación PYME. El escrito final con todas las propuestas se presentará dentro de un mes.
Algunos de los puntos planteados fueron el establecimiento de un fondo de ahorro obligatorio de desempleo y retiro, la fijación de montos máximos para las indemnizaciones, el freno a la litigiosidad laboral, el fortalecimiento de mecanismos de defensa comercial y el estímulo a las exportaciones, la mejora en las condiciones de pago de las moratorias que muchas veces se caen debido a la imposibilidad de pagar como consecuencia de los intereses muy elevados que cobra la AFIP. En este sentido, se alertó acerca de la complejidad que mantiene el sistema impositivo argentino y la manera en que los organismos públicos persiguen a las empresas que lo sostienen, muchas veces con situaciones de maltrato a la hora de realizar, por ejemplo, gestiones por levantamiento de embargos.
Se pidió la aplicación de una moratoria extendida para empresas industriales de hasta 80 trabajadores, de modo tal de evitar embargos y ejecuciones durante un año, y se planteó el perjuicio concreto que tendrá para las Pymes la reinstauración de tres feriados puente, una medida votada recientemente en el Congreso. Precisamente, se señaló la responsabilidad del Poder Legislativo en esta medida que generará para el año próximo un incremento del 1,21 por ciento en la incidencia de la mano de obra y las cargas sociales sobre los costos.
Esta realidad genera una merma en la productividad y vuelve más caros y menos competitivos a los productos nacionales. En este marco, los sectores que no logran reactivarse aun y los que sí lo hicieron, enfrenten una competencia desleal, tanto con los productos importados como con aquellos que son fruto de la producción no registrada.
Es para destacar que la presentación de los empresarios pyme fue absolutamente apartidaria y respondió únicamente a las necesidades del sector. Junto a los madereros, estuvieron presentas representantes de los sectores textil, gráfico, metalúrgico, petróleo, alimentación, papel, calzado y autopartes.

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